Con campañas de sensibilización que permitan la identificación oportuna en áreas no detectadas, y de prevención para evitar el contacto y su manipulación para ser trasladados a nuevos lugares, la Secretaría de Salud y Seguridad Social de Dosquebradas viene liderando el proceso de búsqueda del Caracol Africano en la ciudad.
En tal sentido, la titular del ese despacho, Nini Lorena Acevedo Pérez afirmó que las diferentes actividades se realizan en los barrios Las Colinas, La Soledad, Los Naranjos, Violetas, Bombay III, El Progreso, el barrio Chino y la vereda El Estanquillo; verificando la presencia de este molusco, debido al riesgo que tiene el contacto de estos con la población de estos sectores.
“El riesgo del contacto entre los caracoles y la población humana convierte a las personas en posibles portadores de dos parásitos que están presentes en sus secreciones (baba), los cuales pueden causar Meningoencefalitis Eosinofílica y graves afecciones gastrointestinales como vómitos, diarreas hasta peritonitis, además de infestaciones de difícil diagnóstico y tratamiento”, explicó Nini Lorena.
De igual manera la funcionaria indicó que la baba del Caracol Africano puede afectar al ser humano de manera directa cuando el molusco se ha manipulado sin las debidas condiciones técnicas de protección, o de manera indirecta cuando ingiere frutas y hortalizas que no fueron lavadas de manera adecuada.
Para tener en cuenta
La Secretaría de Salud y Seguridad Social de Dosquebradas hace un llamado a la comunidad a informar oportunamente la presencia de caracoles africanos a los teléfonos 332 0071, a la Corporación Autónoma Regional de Risaralda – Cárder al 311 6511 y al Instituto Colombiano Agropecuario – ICA al 3300522 – 3300524.
No tocar los caracoles y evitar el contacto con la baba, especialmente en ojos, nariz, boca y heridas.
Lavarse inmediatamente las manos si toca el caracol, o cualquier superficie que entró en contacto con heces o babas.
Lavar con agua potable las frutas y verduras que hayan estado en contacto con el caracol.
No utilizar el caracol como mascota o carnada.
No utilizar veneno contra el caracol, ya que puede afectar a niños, mascotas, fauna nativa, cultivos y contaminar el agua, suelo y alimentos.
Eliminar del jardín, basura, escombros, restos de madera o cualquier alimento que pueda ser utilizado como refugio para los caracoles.
Enseñar a los niños a reconocer los caracoles y sus peligros, para que ayuden a comunicar su presencia.
No trasladar caracoles a otras zonas.
Tener precaución al momento de trasladar plantas u otros elementos del hogar, para evitar la dispersión del caracol y sus huevos.
No consumir el Caracol Gigante Africano.




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