Un aporte del talento humano del SENA con tecnología aplicada en países orientales.

La producción de este apoyo médico fue desarrollada por investigadores e instructores del Centro de Tecnología de la Manufactura Avanzada del Servicio Nacional de Aprendizaje, dándole movimiento a un robot que puede medir la temperatura del paciente aislado por Covid-19 y facilitarle la comunicación con su familia y personal de salud.

Consiste en un Asistente de Observaciones Médicas, para brindar soluciones tecnológicas a necesidades planteadas por profesionales de la Clínica Universitaria Bolivariana -UPB, de Medellín en donde aún no atienden pacientes con covid-19, pero sí se preparan para la llegada de posibles casos.

Esta tecnología se ha aplicado en países como Corea del Sur, China y Japón, en donde la atención y cuidados médicos, a través de la robótica, cada vez ha ganado más fuerza.

De acuerdo con Juan Guillermo Barrientos Gómez, director científico de la Clínica UPB, todo parte de una necesidad que se tiene en el mundo, y es generar mecanismos de control de la infección, ya que la población hospitalizada por covid-19 requiere comunicación con sus familias y contacto con el personal de salud, dado el aislamiento al que deben someterse.

Los investigadores del grupo Gacipe, perteneciente al Sistema de Investigación, Innovación y Desarrollo Tecnológico (Sennova), analizan la posibilidad de que el robot pueda entregarle a los pacientes insumos o medicamentos de administración oral, al igual que la toma de temperatura. Esto sería posible solo en pacientes contagiados que se encuentran aislados, pero no en unidades de Cuidados Intensivos (UCI).

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Especificaciones
El robot tiene un peso de 23 kilos, 40 cm de ancho, 40 de largo y 1.30 cm de alto, cuenta con sensores para la toma de temperatura y permite una distancia con el paciente de 6 centímetros aproximadamente. Se maneja a través de una aplicación que funciona con el sistema operativo Windows y los comandos de control se envían por WiFi.

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La comunicación que permite este asistente, se lleva a cabo a través de una videollamada en altavoz, cuidando así al médico tratante y al personal de enfermería, se estima que, con el robot, se reducen las interacciones físicas de cuatro profesionales por paciente, lo que minimiza el riesgo de contagios. Así mismo, la comunicación con sus familiares mediante este asistente, contrarresta episodios de depresión o ansiedad.